El cubo tiene exactamente 11 desarrollos distintos. Hay 35 maneras de unir seis cuadrados lado con lado, pero solo 11 se pliegan formando un cubo, contando como el mismo desarrollo las figuras que coinciden tras un giro o una simetría. En esta página los 11 se abren de uno en uno a partir del cuerpo y, cuando el conjunto completo está en pantalla, la secuencia vuelve a empezar.
Las caras están coloreadas y, desde el panel de visualización, también se puede escribir un número en cada una. El color lo decide qué cara queda abajo al hacer rodar el cubo a la casilla siguiente, así que cada desarrollo muestra los seis colores exactamente una vez y se ve qué colores acaban enfrentados. Los desarrollos se agrupan por la longitud de la banda central: seis son de tipo 1-4-1, una banda de cuatro con un cuadrado a cada lado; tres son de tipo 2-3-1; y la escalera 2-2-2 y el 3-3 aparecen una vez cada uno.
En el panel de figura puedes cambiar al tetraedro regular o al octaedro regular. El tetraedro tiene dos desarrollos; el octaedro tiene once, los mismos que el cubo. Coinciden porque el cubo y el octaedro son duales, de modo que sus caras se unen siguiendo el mismo patrón. El ángulo de plegado cambia con el cuerpo: 90 grados en el cubo, unos 109,47 en el tetraedro y unos 70,53 en el octaedro, y en cada caso es el suplementario del ángulo diedro de ese cuerpo.
También están el cilindro y el cono. El desarrollo del cilindro es un rectángulo tan ancho como la circunferencia de la base y tan alto como el cilindro, con un círculo tangente arriba y otro abajo. El del cono es un sector y un círculo, y el ángulo central del sector es 2π por el radio de la base dividido entre la generatriz, así que un radio igual a la mitad de la generatriz da un semicírculo. Las superficies laterales no son planas, por eso se dividen en tiras y sectores finos y se enrollan poco a poco. En el panel de visualización se ajusta la velocidad de apertura.