Una hoja cuadrada basta para el avión de papel más sencillo. Son siete pliegues y siete pasos, y cada paso solo lleva un borde sobre otro.
El papel de la pantalla se dobla paso a paso. Arrastra para girarlo y ver el otro lado, y usa los pasos para volver a cualquier punto.
Todos los pliegues pasan por la punta. Así el patrón queda claro y el avión sale bien sin instrucciones impresas.