La energía necesaria para arrancar un electrón de un átomo neutro es la primera energía de ionización. Arrancar otro del catión que queda es la segunda energía de ionización.
Los nombres de panel de arriba a la derecha abren y cierran cada panel. En el panel de elemento elija el átomo y arranque los electrones de uno en uno. Arrastre un panel por su cabecera para moverlo.
Cada electrón arrancado deja el átomo más positivo, así que los que quedan están retenidos con más fuerza. Por eso la segunda es siempre mayor que la primera, y la tercera mayor que la segunda.
Lo que no es constante es cuánto mayor. Una vez vaciada la capa más externa, el siguiente electrón tiene que salir de una capa cerrada de dentro, y ahí el valor da un salto de otro orden de magnitud. El número de electrones que se han podido arrancar antes de ese salto es el número de electrones de valencia.
El sodio salta al arrancar uno, así que tiene un electrón de valencia; el magnesio salta al arrancar dos, así que tiene dos. Que coincida con el número del grupo se lee solo en la altura de las barras.