El nitrógeno y el hidrógeno forman amoniaco. La reacción directa es exotérmica y el número de moléculas de gas baja de cuatro a dos.
Así que bajar la temperatura y comprimir el recipiente desplazan el equilibrio hacia el amoniaco. Cada uno se comprueba en el escalón de la gráfica.
Pero bajar la temperatura frena también los dos sentidos. El equilibrio queda en mejor sitio y se tarda mucho más en llegar. El proceso Haber trabaja en caliente y a presión alta justamente para resolver ese compromiso.