El octaedro regular tiene exactamente 11 desarrollos, los mismos que el cubo. Coinciden porque el cubo y el octaedro son duales: si se hacen corresponder las caras de uno con los vértices del otro, las caras se unen siguiendo exactamente el mismo patrón, solo que con triángulos equiláteros en lugar de cuadrados.
Los ocho triángulos se colocan sobre una retícula triangular en la que encajan los triángulos hacia arriba y hacia abajo. El color de una cara lo decide a cuáles de los seis vértices del octaedro (±X, ±Y, ±Z) toca, así que cada desarrollo muestra los ocho colores exactamente una vez. Al activar los números en el panel de visualización se puede seguir cómo se corresponden las caras al cerrarse.
El ángulo diedro del octaedro regular es arccos(-1/3), unos 109,47 grados. Al plegar el desarrollo se levanta el suplementario, de modo que cada pliegue se cierra unos 70,53 grados, menos que en el cubo o en el tetraedro. Por eso los mismos 11 desarrollos parecen más planos al abrirse que los del cubo.