Una función anidada dentro de otra se deriva con la regla de la cadena1. Lo comprobamos con .
Se deriva lo de fuera respecto de lo de dentro y se multiplica por la derivada de lo de dentro respecto de .
Aquí y , así que y , y la derivada es la siguiente.
El factor por sí solo no basta. La derivada de lo de dentro lo multiplica siempre.
La gráfica hace visible el efecto del . Cuanto mayor es , más deprisa crece el interior , así que la onda de se apiña hacia la derecha. La amplitud de la derivada crece además en proporción a .
El espaciado de la onda puede seguirse también numéricamente. Se tiene cuando , es decir, en .
| Cero en | Separación respecto del anterior | |
|---|---|---|
Para , multiplicar de fuera hacia dentro por , luego por y luego por da .
Parece que se cancela como en una fracción, pero eso es solo la apariencia de la notación; la demostración va reescribiéndolo como producto de tasas de variación medias.
La integración por sustitución es esta regla usada al revés. Sabiendo que la regla de la cadena multiplica por la derivada de lo de dentro, se lee de inmediato la integral siguiente.
Lo que la derivación multiplica dentro, la integración ha de encontrarlo y sacarlo de nuevo.
La onda que se apiña hacia la derecha es , la onda de amplitud creciente es la derivada, y los puntos grandes son el origen y .