es el seno de una función recíproca. Conforme se acerca a , la cantidad crece sin límite, así que infinitas oscilaciones se apiñan en cualquier entorno del origen, por pequeño que sea. Es el ejemplo de manual de límite que no existe.
El dominio es y el rango es el intervalo . Como toma todos los valores reales salvo , el seno alcanza todos los suyos.
De se sigue que la función es impar, con simetría de rotación respecto del origen.
Se tiene cuando , es decir, en .
| Cero en | |
|---|---|
Los ceros se agolpan sin fin hacia el origen. El valor se alcanza en , y la cresta más a la derecha es .
Consideremos el límite cuando . Dos sucesiones que tienden a se dirigen a destinos distintos.
El límite cuando no existe, por tanto, y tampoco existe ninguno de los dos límites laterales.
Los valores se mantienen entre y , así que el eje no es una asíntota vertical.
| Función | Comportamiento cuando | Clase de discontinuidad |
|---|---|---|
| diverge | infinita | |
| límites laterales | de salto | |
| sin límites laterales | oscilatoria |
De la clasificación de las discontinuidades, esta es la más intratable1.
La derivada es la siguiente.
Para se tiene , así que e : la función decrece sin pausa. Cuando resulta y por tanto , lo que hace del eje una asíntota horizontal. La función es apacible a lo lejos y más salvaje cuanto más se acerca uno al origen.
El número de oscilaciones en el intervalo es de aproximadamente , que crece sin límite conforme mengua. Ningún muestreo, por fino que sea, puede por tanto representar correctamente el entorno del origen. Cada vez que se amplía la vista aparecen oscilaciones nuevas, y la escena no se asienta nunca.
Añadir el segmento del eje al conjunto siguiente produce la curva seno del topólogo2.
Es el ejemplo clásico de conjunto conexo que no es conexo por caminos. Parece de una pieza y, sin embargo, ningún camino a lo largo de la curva llega jamás al origen.