es la función de distribución de la normal estándar1. Da la probabilidad de que una variable aleatoria normal estándar valga a lo sumo .
Escrita con la función error toma además la forma siguiente.
El aparece por una diferencia entre las definiciones: usa mientras que la distribución normal usa .
Al ser una probabilidad se mantiene entre y y no alcanza ninguno de los dos.
Como la densidad de la normal estándar es par, se cumple . La gráfica tiene, por tanto, simetría central respecto de .
La derivada es la propia densidad.
Es siempre positiva, así que la función crece de forma monótona y no tiene extremos. La pendiente es máxima en el origen, donde vale . La segunda derivada es , cuyo signo cambia en , así que es el único punto de inflexión.
No existe ninguna primitiva de entre las funciones elementales. Por eso recibe un símbolo propio, con tablas impresas en otro tiempo y rutinas numéricas ahora. Escribirla con tampoco la reduce a funciones elementales; se limita a reformularla mediante otra función especial.
| Probabilidad del intervalo correspondiente | ||
|---|---|---|
| el valor crítico unilateral del | ||
| el intervalo de confianza bilateral del | ||
La última columna, leída junto con la simetría, da la probabilidad de caer dentro de tantas desviaciones típicas de la media: la conocida regla ––2.
La función logística dibuja una S parecida. Igualando las pendientes al escribir , su mayor diferencia con es de solo unos , y las gráficas casi coinciden. Esa coincidencia es la razón de que la regresión probit y la regresión logística den resultados tan parecidos en estadística.
Por el teorema central del límite, la distribución de una suma de variables aleatorias independientes se acerca a la normal en condiciones adecuadas, así que aparece por toda la estadística.
Su inversa se llama probit y se usa como función de enlace que estira una probabilidad hasta cubrir toda la recta real.