Trasladamos la parábola en según el eje y en según el eje . Al cambiar por y sumar se obtiene .
Lo desconcertante es que mover hacia la derecha exija restar dentro de la fórmula. Sea un punto de la gráfica trasladada. Procede de un punto de la gráfica original movido a la derecha y hacia arriba, así que el punto original era . Ese punto está sobre .
Restar dentro de la fórmula no es más que deshacer el movimiento: devuelve las coordenadas nuevas a las antiguas.
En general, desplazar en horizontalmente y en verticalmente da , y el vértice pasa del origen a . Esta es la llamada forma canónica, y su virtud es que el vértice se lee de inmediato. Los desplazamientos horizontal y vertical son independientes, y aplicarlos en un orden o en el otro da el mismo resultado.
Una traslación no cambia la forma de la parábola. El coeficiente de sigue siendo , así que la abertura y la orientación quedan intactas; solo cambia la posición, y la figura es congruente con la de partida.
| Forma | Expresión | Qué muestra |
|---|---|---|
| Canónica | el vértice | |
| General | los coeficientes |
Cualquier cuadrática en forma general puede llevarse a la forma canónica completando el cuadrado, lo que revela exactamente cuánto se ha movido y, cuando el coeficiente principal no es , cuánto se ha estirado además verticalmente.
La regla no es propia de las parábolas. Para cualquier función, es la gráfica desplazada a la derecha y hacia arriba.
Todas se trasladan con exactamente la misma receta. Aquí el vértice pasa del origen a ; los puntos grandes señalan los dos vértices.