es el seno al cuadrado. Elevar al cuadrado pliega hacia arriba la parte negativa y reduce el período a la mitad. Es la forma que reaparece siempre que está en juego la intensidad de una oscilación, desde el valor eficaz de una corriente alterna hasta la intensidad de la luz.
Despejar en la identidad del ángulo doble da lo siguiente.
Como muestra esta expresión, no es más que puesto del revés, dividido por dos y elevado en : una onda de coseno de amplitud en torno al nivel , con período .
Aunque , elevar al cuadrado borra el signo, así que el período es , la mitad que el de . Esa reducción a la mitad pasa fácilmente inadvertida. Elevar al cuadrado una función impar produce además una función par, de modo que la gráfica es simétrica respecto del eje .
Los ceros están en , donde , pero son ceros dobles: la curva toca el eje sin pasar por debajo. El valor máximo ocurre en . A diferencia de , con sus crestas y valles alternos, esta gráfica es una fila de crestas uniformemente espaciadas y nada más.
| Posición | ||
|---|---|---|
| toca el eje | ||
| punto de inflexión | ||
| máximo | ||
| punto de inflexión | ||
| toca el eje |
Las fórmulas del ángulo doble mantienen breves las derivadas.
Los puntos de inflexión están donde , en , y el valor allí es , exactamente a media altura.
La identidad se cumple en todas partes, y no es más que un trasladado de , así que las dos han de tener la misma media. Como su suma promedia , cada una promedia . La integración da la misma respuesta.
La primitiva es .
La potencia que disipa una corriente alterna es proporcional al cuadrado de la corriente, así que una corriente sinusoidal produce una potencia exactamente de esta forma. Que la media valga es lo que hace que el valor eficaz sea veces el valor de pico, piedra angular de la ingeniería eléctrica1.